Los Finaos (de «finados», difuntos) son la fiesta tradicional canaria de recuerdo a los muertos. Se celebra del 31 de octubre al 2 de noviembre, y la noche grande es la víspera de Todos los Santos. Las familias se reunían en torno a los mayores para recordar a los que ya no estaban y contar cuentos de finaos, mientras se comían frutos de otoño: castañas asadas, nueces, almendras, higos pasados, manzanas y dulces, con anís o ron miel. CanariWiki, la enciclopedia educativa del Gobierno de Canarias, la describe como «una celebración de la vida» y no como un rito triste.
De aquella noche viene la costumbre de pedir «los santos»: los jóvenes iban de casa en casa preguntando «¿hay santos?» y recibían castañas, higos o frutos secos. Es un pariente cercano del «truco o trato». Hoy los Finaos han salido a la calle con parrandas, timples y asaderos populares de castañas, y muchos ayuntamientos los promueven como alternativa a Halloween. Santa Brígida, por ejemplo, los recuperó en 1999.